El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente y la volatilidad internacional interrumpieron la recuperación de los activos argentinos. Hoy, los bonos soberanos en dólares operaron con marcadas bajas, y empujaron el riesgo país nuevamente por encima de la barrera de los 600 puntos hasta alcanzar los 632 puntos básicos.

El factor global: guerra y petróleo

La incertidumbre externa se impuso tras el ataque de Irán a instalaciones energéticas clave, en respuesta al bombardeo israelí sobre el yacimiento de South Pars.

Esta escalada llevó al crudo Brent a superar los U$S119 por barril, lo que disparó las alarmas sobre la inflación global y forzó una cobertura de carteras que castigó especialmente a los mercados emergentes.

"La complicación del escenario bélico redobla la incertidumbre e impacta de lleno en las valuaciones", analizó Ramiro Marra, de Bull Market Brokers. En la misma línea, desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalaron que "el contexto externo terminó imponiéndose y los bonos 'hard dollar' no pudieron sostener su impulso".

Bonos y Acciones

Dentro de la renta fija, las mayores caídas se concentraron en el tramo largo de la curva, con el Global 2046 cediendo un 2,1%, seguido por los Bonar 2041 y 2035 con retrocesos del 1,1%.

En Wall Street, los ADRs argentinos mostraron mayoría de rojos, con Loma Negra y Mercado Libre encabezando las bajas. Sin embargo, el sector energético actuó como refugio: YPF (+4,4%) y TGS (+2,2%) anotaron subas importantes contagiadas por el alza del crudo. Esto permitió que el S&P Merval en Buenos Aires lograra un avance marginal del 0,5%.